LG G7 One: Un smartphone que no está a la altura de LG

 No hay imposibles para Google. El gigante sabe que el futuro está en los Smartphone de última generación y se han lanzado a la piscina. Por el momento tiene bastante agua, eso sí, con distintos diseños. El último en sumarse a la fiebre de Android One no ha sido otro que LG. La firma asiática ha visto que el mercado de la tecnología del potente buscador está en auge y ha decidido instalarlo en su último lanzamiento. El LG G7 One pretende ser el Smartphone del año, sin embargo, el diseño empleado en esta ocasión parece que sea inspirado en móviles de generaciones pasadas.

El nuevo lanzamiento del gigante coreano deja poco lugar a la imaginación. En un momento en el que las firmas deben de ir un paso más allá y sorprender con características nunca vistas, ellos van a lo fácil. Parece que sea un móvil ‘low cost’ al  utilizar piezas antiguas. De este modo LG de algún modo está indicándonos que no las tienen todas consigo cuando están utilizando piezas que son versiones anteriores a las que emplean en los modelos que están lanzando este año. Se podría considerar que se trata de un lanzamiento por compromiso.

El diseño es bastante similar al resto de la gama G7. El fabricante asiático ha decidido optar por móviles que llamen la atención por sus dimensiones, puesto que las características de sus últimos lanzamientos parecen del 2017. El LG G7 One tiene una pantalla de 6.1 pulgadas y un aspecto de19.5:9 facilitando así la reproducción de videos y la posterior visualización. El usuario podría ocupar toda la pantalla del dispositivo a su gusto, sin que la aplicación que esté utilizando se deforme. Se trata de un diseño inteligente.

El LG G7 One consta de un procesador Snapdragon 835 con una GPU Adreno 540. Se trata una versión anterior a la del LG G7, de este modo la funcionalidad del dispositivo se pone en entredicho. Es un móvil para salir del paso. No rompe con nada, está estancado, igual que está el mercado de móviles. Además, se trata de un dispositivo que por las características de almacenamiento parece que LG no tiene muy buenas expectativas.  No es normal que este dispositivo tenga solo 4GB de RAM cuando lo venden como la evolución del LG G7 mientras que éste último tiene 6GB. A todo ello, el almacenamiento interno deja mucho que desear. El LG G7 One tiene 32GB y se puede ampliar hasta los 512 con un MicroSD. De este modo, se ve que es un almacenamiento muy inferior al G7, que consta de 64GB o 128GB.

En LG se caracterizan por tener unas cámaras potentes y de buena calidad. Al parecer con este dispositivo no se han roto mucho la cabeza. La cámara frontal es de 8 megapíxeles y la trasera de 16. El problema está en que en este modelo no han querido arriesgar y continúan con las cámaras de una lente. De este modo, aunque tengan buena resolución, vuelven a lo tradicional. No innovan. Pueden ser pioneros en tecnología pero no sorprenden. Esto es más evidente con la batería,  que consta de 3.000mAh y viene con el cargador de carga rápida de la firma asiática pero es una versión anterior.

Un móvil hecho por compromiso

Vistas las características y lo que hay detrás de este lanzamiento, es evidente que LG tenía que hacer algo con el sistema Android One. Llegaron a un acuerdo y al parecer la firma asiática no las tenía todas consigo. El LG G7 One es un móvil para salir del paso a duras penas. Es muy posible que el precio de partida sea medianamente asequible. En cambio, hay móviles con las mismas características que son mucho mejores.

LG no puede pretender romper el mercado con un dispositivo con unas funcionalidades tan limitadas. Es un móvil hecho por compromiso. Tenían que lanzar algo, pero no sabían el qué. Lo lógico es que si quieren que sea un éxito sorprendan y no repitan lo que ya han hecho. Sin embargo, en LG no lo ven así. Preferían poner unas piezas que son más económicas que las más actuales. De este modo, no se prevé que sea un éxito en ventas.